Con dificultosas palabras le dijo en tono acusador:
- ¡bandolera! nadie te quiso nunca, nadie ni siquiera tu madre. Cargué con vos y con tu rimera de vicios, soportando tus cuitas y tus indolencias. Mucho daño me hiciste y siempre te perdone, pero con esta atroz estocada con la que me has desgarrado las entrañas...
"se acabo quien te quería"
